Los retratos y autorretratos de David Bowie: él temía que no fueran suficientemente buenos, pero hoy valen miles de dólares.

Además de ser cantante, compositor, actor y uno de los músicos más importantes del siglo XX, David Bowie fue un artista visual. En 1976, un año antes de la época dorada del punk, Bowie se mudó con Iggy Pop de Estados Unidos a Alemania. Fue ahí donde Bowie descubrió el expresionismo alemán y se enamoró de él. Además de hermosas canciones, parte del legado de Bowie está en sus pinturas.

Bowie pintó la serie DHeads que se hizo pública entre 1994 y 1995 y cuenta con cerca de 47 trabajos. Los temas de sus pinturas eran sus amigos, familiares y otros músicos, además de varios autorretratos, aunque nunca identificaba a sus modelos, por lo que es difícil saber quiénes son las personas que protagonizan sus obras.

Las obras de Bowie, amigo de Jean Michel Basquiat y Andy Warhol, muestran influencias de artistas como Frank Auerbach, David Bomberg, Francis Bacon y Francis Picabia.

Su afición a hacer arte, más allá de su música, pudo haberlo salvado de la adicción a las drogas y el camino autodestructivo que seguía tras la vertiginosa temporada de Ziggy Stardust. Quizá no era el artista plástico más preparado, pero amaba pintar. Al mismo tiempo, le preocupaba no ser “suficientemente bueno” y tuvo muy pocas exhibiciones.

Otra serie es la de sus trabajos inspirados en Sudáfrica, tras un viaje que hizo con su entonces esposa, Iman. “En 1995 Iman y yo hicimos nuestro primer viaje a Sudáfrica. Una de las historias que prevalecían era la de que, cuando las primeras tribus veían a hombres blancos, creían que eran visitados por sus ancestros. En su mitología los ancestros aparecen como una figura blanca y fantasmagórica”.

La afición de Bowie por el tarot se manifiesta en la serie Major Arcana, inspirada en Aleister Crowley, donde plasmó las cinco cartas más importantes: ‘Amantes’, ‘Muerte’, ‘Estrella’, ‘Luna’ y ‘Tierra’. También hizo varios retratos, de sí mismo y de otros personajes como Yukio Mishima, cuyo retrato pintó en 1977. Hoy en día sus obras se venden en miles de dólares: el año pasado, un retrato de perfil pintado por David Bowie se vendió en una subasta por entre 7 mil 400 y 10 mil dólares.

 

 

Fuente: Cultura Colectiva