Hace un año, el mundo de la música despedía a Ozzy Osbourne, una de las figuras más importantes e influyentes en la historia del rock. Conocido como el «Príncipe de las Tinieblas», fue el líder y vocalista de Black Sabbath, banda con la que ayudó a dar origen al heavy metal a finales de la década de 1960.

Junto a Black Sabbath publicó álbumes fundamentales como «Paranoid», «Master of Reality» y «Sabbath Bloody Sabbath», obras que redefinieron el sonido del rock pesado gracias a sus riffs oscuros, letras intensas y una propuesta que inspiró a incontables bandas alrededor del mundo.

Tras su salida del grupo, Ozzy inició una exitosa carrera como solista. Discos como «Blizzard of Ozz» y «Diary of a Madman» consolidaron su estatus de leyenda, impulsados por canciones como «Crazy Train», «Mr. Crowley», «Bark at the Moon» y «No More Tears». A lo largo de más de cinco décadas también se convirtió en un ícono de la cultura popular gracias a su carisma y personalidad.

A un año de su partida, el legado de Ozzy Osbourne permanece intacto. Su influencia continúa presente en generaciones de músicos y fanáticos, mientras su obra sigue siendo una referencia obligada para entender la evolución del rock y el heavy metal. Su voz y su música vivirán para siempre.